Aldea San José

La naturaleza hermosa, el agua sana y las montañas de la cordillera, los animales y flores crean para nuestros jovenes un lugar paradisíaco. Bajo la coordinación del P. Henry Cucaita cuatro Franciscanas de María inmaculada gestionan la aldea San José. Para 60 chicas y 60 chicos este lugar se ha convertido en un hogar.

 

 

Los jovenes asisten a un colegio público y posteriormente pueden lograr el bachillerato. Dos horas de la tarde los chicos se dedican a los proyectos agropecuarios: cuidan por los animales, trabajan en el jardín, cosechan las frutas o cocinan pan en la panadería. Es una fuente importante para el sostenimiento del internado. Paralelamente a estas actividades hay bastante tiempo para el deporte, la música, las danzas y manualidades. Un punto importante también es la vida religiosa.